En
esta entrada hablaremos de los beneficios de la socioafectividad y cómo afecta
al proceso de enseñanza-aprendizaje de los/las niños/as.
En
primer lugar, en las escuelas se debe formar a los alumnos en el ámbito
cognitivo, el físico-creativo, el socioafectivo y en el de la enseñanza de
conductas, valores y formas de relacionarse. A su vez, han de ser capaces de
asumir los retos del día a día, de forma creativa, y saber desenvolverse de
manera fluida en diferentes contextos.
En
segundo lugar, en el contexto familiar establecen las primeras relaciones
afectivas y comunicativas, además, se interiorizan las normas de comportamiento
social. El desarrollo socioafectivo juega un papel fundamental porque potencia
el desarrollo de los individuos y sirve como recurso mediador entre la familia
y los amigos, la escuela y la sociedad.
En
el seno familiar, el niño necesita experimentar las primeras formas de
interrelación, ganar seguridad emocional, percibir los comportamientos
sociales, recibir los aprendizajes básicos, aprender autocontrol y todo lo
relacionado con emociones, afecto, disciplina, normas y valores. Pues cuando no
los han adquirido los estudiantes presentan ansiedad, inseguridad,
egocentrismo, falta de compañerismo y tendencia a la frustración, lo que
dificulta en gran medida el trabajo escolar, debido a que en estos casos el
colegio tiene que asumir los procesos de formación que debían iniciarse en
casa.
En
cuanto a la escuela,estudios realizados por Dymnicki (2011) demuestran el
impacto que tiene el aprendizaje socioafectivo en el rendimiento académico de
los estudiantes. Afianza conductas, valores y relaciones esenciales para el ser
humano y facilita instrumentos que ayudan a mejorar la convivencia escolar, ya
que la escuela requiere, además de organización y modelos de gestión para el
logro de objetivos, la formación en habilidades socioafectivas que favorezcan
la sana convivencia de los estudiantes.
Estos
estudios, citados en el metaanálisis de Durlak y Weissberg (2011), determinaron
que en 43 escuelas con programas de desarrollo de habilidades socioemocionales
y éticas, los resultados de las evaluaciones académicas mejoraron en un 14 %.
El
desarrollo socioafectivo está estrechamente ligado con las habilidades que
necesita el joven para ingresar en el mundo laboral, pues facilitan su
inserción y desempeño óptimo en el ámbito profesional. Así, el impacto de este enfoque en la
actividad educativa beneficia el clima escolar en cuanto permite resolver los
conflictos de manera pacífica, mantener buenas relaciones interpersonales,
comunicar asertivamente los sentimientos e ideas, tomar decisiones responsables
y evitar conductas de riesgo. Habilidades socioafectivas fundamentales para
conservar la armonía en la vida familiar, escolar y social que, al igual que
las cognitivas, necesitan estimulación continua, intencionada y gradual.
Por ejemplo, cuando un profesor observa durante su clase que algunos estudiantes se burlan de un compañero con dificultades de aprendizaje hasta llevarlo a sentir rabia, dolor, ganas de llorar y deseos de no volver al colegio, puede iniciar un trabajo pedagógico de exploración para descubrir las habilidades del estudiante: si domina un instrumento musical, si dibuja muy bien, si elabora con facilidad modelos manuales, a fin de proponer una actividad de clase que ofrezca al estudiante la oportunidad de mostrar su talento, despertar admiración en sus compañeros y lograr el reconocimiento del grupo, pero que a su vez permita hacer una reflexión al respecto, desde lo visto en clase, pues a través de esta estrategia es posible articular lo cognitivo y lo físico-creativo con lo socioafectivo, para propiciar una formación integral que atienda el fortalecimiento del tejido humano, necesario para constituir una sociedad más sensible.
Los
niños y niñas que desarrollen de manera adecuada habilidades socioafectivas,
adquiridas en ambientes de aprendizaje y estimulación favorables para su
formación integral, serán estudiantes más motivados, afectuosos, mejor
equipados para ser exitosos, podrán reconocer y manejar sentimientos que puedan
afectar su desempeño, serán capaces de trazar metas personales y académicas,
así como de alcanzarlas con tenacidad y persistencia.
Además,
mantendrán siempre buenas relaciones interpersonales, iniciarán proyectos de
trabajo colaborativo, mostrarán una fuerte propensión a enfrentar y resolver
los conflictos o problemas de manera pacífica y justa, demostrarán
autodisciplina y adaptación en contextos diversos, defenderán los derechos
humanos, valorarán las diferencias y semejanzas entre las personas y darán
muestras de responsabilidad al tomar decisiones acertadas y evitar conductas de
riesgo.
Por el contrario, el manejo inadecuado de las
emociones y la incapacidad para regular los impulsos pondrán a los niños y
niñas en permanente situación de riesgo escolar. De este modo, es esencial que
los procesos de aprendizaje de los estudiantes se anclen en las situaciones
cotidianas, en lo que sienten en sus hogares y barrios, lo cual implica
considerar tareas que no solo contemplen la búsqueda en internet, sino también
la dinámica de vincular a vecinos y amigos en los procesos que se viven en la
escuela, con el objeto de explorar aspectos éticos y de valores que subyacen en
los contenidos de las tareas y que enriquecen su formación integral.
Enlaces de interés: Conferencia de Joseph Durlak
Para más información: Durlak JA, Weissberg RP, Dymnicki AB, Taylor RD, y Schellinger KB (2011), The Impact of Enhancing Students’ Social and Emotional Learning: A Meta-analysis of School-based Universal Interventions. Child Development. Volumen 82,(1), páginas 405–432. Recuperado de
Enlaces de interés: Conferencia de Joseph Durlak
Para más información: Durlak JA, Weissberg RP, Dymnicki AB, Taylor RD, y Schellinger KB (2011), The Impact of Enhancing Students’ Social and Emotional Learning: A Meta-analysis of School-based Universal Interventions. Child Development. Volumen 82,(1), páginas 405–432. Recuperado de
No hay comentarios:
Publicar un comentario